Aunque el desarrollo ágil tiene un enorme potencial, su implementación no está exenta de desafíos. En el documento “Aumentar el desarrollo ágil: Nueve errores que evitar”, se identifican los fallos más comunes que pueden frenar el impacto de esta metodología: desde la falta de disciplina en los procesos hasta la subestimación del cambio cultural necesario.
Este recurso es especialmente útil para líderes de transformación digital, responsables de I+D y equipos técnicos que buscan escalar el desarrollo ágil de forma sostenible y auditable.
Tecnología que habilita la agilidad
La colaboración ágil no solo depende de las personas y los procesos, sino también de las herramientas que los respaldan. En el entorno industrial y de desarrollo de producto, contar con una tecnología ALM (Application Lifecycle Management) adecuada es clave para simplificar la gestión, integrar equipos y mantener la trazabilidad.
La infografía “Simplificando el desarrollo de software de productos” ofrece una checklist clara de funcionalidades que una solución ALM debe tener para ser realmente efectiva. Desde la gestión de requisitos hasta la integración con CAD y PLM, esta guía ayuda a identificar si tu tecnología está alineada con los objetivos ágiles de tu organización.