Imagina que un operario de planta necesita consultar las especificaciones de una pieza. No debería tener que navegar por carpetas de ingeniería o pedir ayuda al diseñador. Con acceso contextualizado, puede ver directamente la versión aprobada del plano, con los datos relevantes para su función, sin riesgo de error.
Lo mismo ocurre con el equipo de compras, que puede acceder a la lista de materiales (BOM) validada, o con el departamento de calidad, que puede consultar los informes de pruebas sin depender de correos o llamadas.
Este tipo de acceso no solo mejora la eficiencia, sino que reduce el estrés, los errores humanos y los cuellos de botella.